Estoy hasta las narices de la gente en general. De sus risas, de sis payasadas, de sus patéticas y miserables vidas que no valen una mierda.
Estoy cansado de ver a hipócritas andando por la calle, cansado de ver borregos que van unos detrás de otros. Estoy cansado de gente que se hace la mártir para que los demás se compadezcan de ella. Me aburre ver como las personas son capaces de esconderse en otras personas, manejarlas, utilizarlas. Porque todos deberían estar muertos. Sin derecho a renacer, sin derecho a descansar en paz. Porque si por mi fuera, más de una persona ya estaría borrada del mapa.
Pero el tiempo pasa, y no se queda con nada de nadie. Cada cuál recibirá mi merecido. Yo ambién lo tendré o puede que hasta lo tenga, pero no me quejo.
Estoy cansado de sonreir cuando no tengo que hacerlo, de hacerme el fuerte cuando en realidad necesito a alguien que me diga que Todo Va a Salir Bien. Moriría por no sentirme así. Mataría por tener algo bueno dentro de mí. Volvería atrás, para impedirme muchas cosas. Impedirme romperme, destrozarme, ilusionarme. Pero no puedo.
Tengo que aguntar con el peso de mi mundo hasta el final, hasta que acabe con mi ser. Y no le voy a dar el gusto tan pronto. Tengo juego para rato.
He intentado decirme a mi mismo que te has ido, pero sigues estando aquí. He estado solo desde siempre.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

Estas seguro?
ResponderEliminar